La autoaceptación y el autoconocimiento

— Intimamente unidos —

Para conocer algo realmente sobre ti mismo, debes aceptarlo. Incluso los aspectos de tí que mas deseas cambiar deben primero ser aceptados, incluso "adoptados". La autotransformación siempre va precedida de la autoaceptación. Y la identidad personal que debes aceptar es la identidad que real y verdaderamente eres.

— Aceptar la realidad para cambiarla

Nuestra verdadera identidad está escondida en Dios

Debemos establecer relación  y amistad con la identidad que intentamos y pretendemos conocer. Debemos recibirla con hospitalidad, no con hostilidad. Nadie, ni siquiera tu propia identidad, puede ser conocido si no media dicha acogida.


La llave para el conocimiento de nosotros mismos no está fuera, sino dentro de nosotros. 

"Cuando te dispongas a orar entra en tu aposento y después de cerrar la puerta, reza a tu padre, que está en lo secreto. (Mt 6,6).

Esperamos encontrarnos con nosotros mismos en lo más profundo de nuestra identidad.


Conocete a ti mismo. Tal como eres en realidad

Tenemos que aprender del modo con que Dios nos conoce 

Huir de la apariencia

Aprendemos a fingir interpretando el papel de que consideramos importante lo que los demás quieren que seamos e ignorando cualesquiera pruebas en su contra.

Para Thomas Merton " no hay mayor desastre en la vida espiritual que sumirse en la irrealidad, porque la vida continúa y se fomenta en nosotros gracias a nuestra relación vital con la realidad". La verdadera vida espiritual no es una huida de la realidad, sino una entrega total a la misma. 

El autoengaño

El autoengaño tiene lugar de manera automática. Esto forma parte de aquello a lo que hacen referencia los psicologos cuando afirman que los mecanismos de defensa operan en el inconsciente. 

Tambien forma parte de lo que los teologos contemplan como las consecuencias del pecado original. 

pero aunque no queremos , parece ser como la opción por defecto. No podemos vernos libres del mismo.